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martes, 15 de abril de 2014

Mis pinitos como diseñador.

Queridos lectores: yo creo estilo. ¿Sabéis esa moda, que empezó a llevarse unos años, de enseñar los calzoncillos por encima del pantalón? Esa es una variante de mi indumentaria habitual. Me vieron por Bilbao, y, como gente con criterio que son, me copiaron y crearon los pantalones de tiro bajo.

Felicitándome por esta patente, unos amigos han tenido a bien dedicarme esta canción, con la música de "la Minifalda", del gran Manolo Escobar. Preferiría unas entradas para uno de sus conciertos, pero el detalle tampoco me desagrada, de modo que procedo a dejarlo aquí, para disfrute de todos:




No me gusta que al teatro
vayas enseñando nalgas.

No me gusta que al teatro 
vayas enseñando nalgas, 
pues con esos pantalones, 
cuando tienes que agacharte
vemos hasta tus... riñones. 

Todos desde el escenario
no dejan de contemplarte,
¡mira, mira, que le veo!
se olvidan de sus papeles
por  mirarte a tí el pandero.

Así que tú ya lo sabes,
hoy no presumas de nalgas,
que el ensayo de esta tarde
tenemos que terminarlo
sin mirar el culo a nadie.

Tienes que pasar un frio
por la zona del trasero...

¿No te parece rastrero
exhibirte con tal brío?
si ya no quedan heteros,
porque para verte el culo
se ha girado hasta don Pero. 

Pantalones de tiro alto
parece que nunca encuentras, 
¿acaso se han encogido, 
o es que se han bajado al moro?
(más bien hasta los tobillos)

Así que queda prohibido
que nos enseñes la hucha, 
que aunque no salgan las cuentas, 
te la habremos visto al menos,
ya más de ciento cincuenta. 


miércoles, 9 de abril de 2014

Me pongo colorado


Continuando con la "operación nuevo nido", esta semana han empezado su trabajo  los pintores, y su llegada nos enfrentábamos a  la difícil decisión de escoger de qué colores vamos a pintar la casa. Por suerte, siempre me ha entusiasmado hojear catálogos de decoración; si bien mi incuestionable sentido de la estética masculina me hacía dudar entre varios colores.

¿Rosa fucsia para el dormitorio? ¿Verde pistacho para el baño?  ¿O tal vez un azul petróleo? (no confundir con el azul eléctrico o el azul Bilbao!). Suerte que tengo buen ojo (y mejor gusto) para este tipo de menesteres. Por desgracia, no todo el mundo ha sido bendecido con mi sentido de la estética; pero finalmente el buen gusto se ha impuesto, y hemos elegido un elegante tono rosa chicle para el salón (tal como puede apreciarse en la fotografía de arriba). 

Estoy, además, especialmente orgulloso del resultado del baño, en el que, siguiendo mis indicaciones, el interiorista ha conseguido plasmar a la perfección mi yo interior:


Por otro lado, mi dormitorio será mi tempo, y por eso me he decantado por un estilo ligeramente diferente, donde creo que me encontraré muy cómodo. El pintor ha hecho aquí un gran trabajo, especialmente con la que he dado en llamar "la pared de las pajas"; ya que jamás habría soñado en tener tan buenas vistas desde mi lecho:




Por suerte mi señora y yo tenemos gustos parecidos y no ha sido difícil llegar a un acuerdo. La mudanza es casi inminente, y no veo el momento de pasar ya a disfrutar de mi paraíso personal. 



Entrada original: http://elverdaderojokin.blogspot.com.es/

miércoles, 26 de marzo de 2014

Abrazando el veganismo


Cesen ya los chuletones, que estoy ahíto de tanta hamburguesa y tanto pito. Después de una vida entregada al bacon, a las costillas, a la carne roja, las salsas... he descubierto, por fin, mi verdadera pasión: las verduras.

Y es que, después de tantos años apartando de mi plato los trocitos de cebolla; diseccionando el pollo relleno para limpiarlo del pimiento verde; tirando sin miramiento platos enteros de ensalada... he encontrado que estaba tremendamente equivocado. ¡Cuán deliciosa es la verdura! Podría pasarme años enteros alimentándome sólo de esto. Ahora entiendo por qué decía Shrek que los ogros son como las cebollas: ¡claro, por lo buenos que están!

¡Cuántos aritos de cebolla devueltos a los encargados de McDonalds! ¡Cuántos pimientos rellenos vaciados y vueltos a dejar en el plato! ¡Cuántas jóvenes rechazadas por haberme dicho, mientras ponían ojitos, "contigo pan y cebolla" -frase que hasta ahora me provocaba unas tremendas arcadas instantáneamente-! Y no hablemos ya de los cómics de Leo Verdura que regalaban con el periódico; mejor no os cuento lo que hacía con ellos...

¡Lloro por los Bloody Marys que no he llegado a beber -aunque me resarciré de ello-, por el vale de groupón para una comida en el  Garibolo que acabó en la basura, por la manía que cogí al grupo "Hamburguesa Vegetal" por el atroz -y hoy, delicioso- nombre que habían elegido! ¡Por las mofas hacia Popeye y sus reservas de espinacas -aunque he de reconocer que, por una vez, el tener músculos no implicaba carencia de cerebro, y el tipo sabía elegir muy bien lo que comía-!

¡Y pensar que he estado a punto de continuar en tan lamentable equivocación! Pero no ha sido así, y debo agradecer mi descubrimiento a una simpática camarera de La Taberna de Los Mundos, que tuvo a bien incluir, perfectamente camufladas, varias verduras en un revuelto de setas que yo había encargado. El sabor era espectacular. Sólo de pensar en que podría haberme perdido esto, me entra un vértigo...


jueves, 20 de marzo de 2014

8 Apellidos Vascos No Representativos



Acabo de salir del cine tras ver la (exageradamente, a mi parecer) aclamada "8 apellidos vascos", y cual no sería mi disgusto al ver que, entre los 8 apellidos de origen euskaldún que ostentaba el protagonista, ninguno de ellos coincidía con el de un servidor.

Y es que, por muy vascos que suenen Gabilondo, Urdangarín, Zubizarreta, Argiñano, Igartiburu, Erentzun y Otegi (de Clemente mejor no hablamos), ninguno de ellos es el apellido Euskaldún por excelencia, el más vasco entre los vascos. Sí señores, en efecto, me refiero a García (o, como yo suelo escribirlo siempre, Gartzia).

¡No hay huevos de ir a decirle a mi abuelo, de caserío de toda la vida él, que su apellido no es el más vasco de entre los vascos! Después de más de 10 generaciones en Bizkaia (con B!), familia de euskaldunzaharras, todos con el EGA, ahora van y no lo incluyen entre los 8 apellidos de la película esta. Pues sepan, señores, que el queso Idiazabal iba a llamarse García-Laborda, pero no les cabían tantas letras en la etiqueta. ¡Claro, por ser tan largo, como es tan común aquí, en Euskadi!

De hecho, fuentes fidedignas han demostrado que García es el apellido más común en Euskal Herría, tal como recoge este artículo publicado en El Mundo. Seguido, eso sí, de otros pseudoapellidos con clara ascendencia castellana, como Pérez o Rodríguez.  En cambio, ¿cuántos Argiñano hay en Euskadi? A lo sumo 2: el de los primeros platos y la de los postres. ¿Y eso es representativo? ¡Ja! ¡ Hasta el condado de Treviño es más vasco que eso!

Vamos, que para ser realmente vasco, se tendría que haber llamado Rafa García García García García García García García García, y el suegro le habría bailado el aurresku allí mismo de pura felicidad al escuchar tanta euskaldunería junta. Es más, seguro que, si la ertzaintza hubiese oído ese nombre, le habrían hecho una ficha policial ipso-facto, no fuese a ser de la ETA, porque suena Euskaldún a más no poder.

En fín, que más les valdría documentarse un poco antes de adjudicar apellidos "vascos" al tun-tún. Luego pasa lo que pasa, que lo que sacan en pantalla no se parece en nada a la vida real. Conclusión: ¡A tomar por culo!



Idea de entrada por El Falso Pablo Criaturilla-Laborda

miércoles, 12 de marzo de 2014

Progresos: diálogo aprendido.

¡Albricias, mis fieles seguidores! Si hace unos días proclamaba con orgullo que mi primera publicación se encontraba ya en las librerías, el logro que hoy os presento no desmerece en comparación.

Y es que, tras muchos desvelos y un arduo proceso de aprendizaje, he conseguido por fín aprenderme mi papel para la jornada primera de "La Venganza de Don Mendigo", que representaremos en Junio.

He aquí mi parte en dicha escena:

JORNADA PRIMERA
 Están en escena Nuño, Magdalena, Doña Ramírez, Mantecada (¡¡¡ese soy yo!!!) y Crespo. 
Nuño- Y ahora deudos, retiraos, que es tarde y no es ocasión de veladas ni saraos. Recibid mi bendición. (Los bendice). Magdalena, vos, quedaos. 
(Se van Crespo y Mantecada). 

Con gran esfuerzo y poniendo todo mi empeño, he conseguido ya familiarizarme con la escena y retener la parte que me corresponde en esta jornada, tarea que no ha resultado fácil en absoluto. En algún que otro ensayo me he notado titubeante e inseguro, y sin embargo, ahora mismo me siento capaz de recitarlo de pe a pa, e incluso me atrevería a añadir que sin equivocarme una sola vez. 

Esperemos que esta seguridad me dure hasta la puesta en escena, pues no tengo todas conmigo, y todo el mundo sabe lo fácil que es comerse partes del diálogo una vez se está delante del público.

Sir Illyn Payne debió de sentirse igualmente realizado al conseguir recordar, íntegramente, todo su guión para la serie de "Juego de Tronos". Comparto, pues, su orgullo ante tan difícil empresa. Más adelante comenzaré a estudiar las jornadas segunda, tercera y cuarta; aunque después de este logro creo que tengo derecho a un bien merecido descanso.

domingo, 9 de marzo de 2014

+2

2, de momento, pero suficientes para darme con el techo. 

Desde que empecé mi relación con mi actual pareja, es decir, conmigo mismo, he sufrido bastantes altibajos. El peor de ellos, ha sido al comprobar algo espeluznante, que no esperaba de él. 

Señoras, agarrense las enaguas: Jokin, ese ser a quien consagré mi vida y a quien creía conocer tan bien es, ni más ni menos, que heterosexual. Sí señores: a mi pareja le gustan las mujeres, y de hecho, me ha confesado que ha salido últimamente con una fémina. (Y donde digo "últimamente" léase "ahora mismo"). 

Es dificil encontrar palabras para describir mi aturdimiento actual. Comencé mi aventura con Jokin esperando una relación de fidelidad, queriendo que la relación se prolongase mucho en el tiempo. Cuando dí el sí quiero ante el altar, en absoluto atisbaba la posibilidad de que algún día Jokin entrase en el armario, rechazando su amor por la hombría y las barbas. 

Pues nada. Dos cuernos como dos rascacielos, y aún tiene la desfachatez de confesarme que  ha encontrado una persona muy especial. ¡Y que le ha regalado galletas, dice! 

Diría aquello de que "espero que sigamos como el primer día" pero mentiría. No quiero ya saber nada de mi marido. Es más, creo que yo también probaré a ser heterosexual por un tiempo. Se va a enterar. Sin ir más lejos, ahora mismo he quedado para comer con su novia, "y lo que surja". 

Me extendería más contandoos mis planes, pero tampoco es cuestión de llenar el blog de contenido para mayores de 18. En resumen, que Jokin tiene la culpa de todo.




Puedes leer aquí la entrada original.

Cambio de Look

¡Renovarse o morir!


Ayer, tras muchos desvelos, tomé la difícil decisión de dejar atrás una importante parte de mí. Sí señores, tal como ven en la foto, me desprendí, navaja en mano, del bigotillo al estilo Hitler que me ha venido caracterizando durante todos estos años (y de algunos pelos más que solían salirme por la zona de la barba; aunque estos últimos apenas se notaban).

El proceso me costó sangre (sobre todo, ya que me corté varias veces), sudor y lágrimas. Como resultado: un cambio de imagen radical, y un rostro suave cual culito de bebé, que tengo intención de conservar por mucho tiempo. Con la emoción del nuevo look, me dirigí, ni corto ni perezoso, a un salón de belleza cercano para completar la transformación con unas modernas mechas californianas, que me confieren una belleza exótica muy deseable, como podrán apreciar. 

Como en estos casos, hubo quien se sorprendió ("más que si me hubiera cortado un brazo", me dijeron); e incluso un simpático grupo de turistas que  me preguntó cuando volvería a emitir "El Show de Flo", a los que tuve la amabilidad de firmar sendos autógrafos. 

Pese a todo, por mi parte ya estoy habituado a mi nueva cara suave, así es que, señores, acostúmbrense ustedes también al nuevo Jokin, porque así será como me vean a partir de ahora. 

PD- Aprovecho la presente para invitar a todo el que lo desee a la solemne despedida de los pelos mutilados, que se celebrará esta tarde, a las 18:00 h. en la parroquia de ChezGarcía. La capilla ardiente, donde podrán rendir su último homenaje a estas negras vellosidades, estará abierta hasta las 20:00 h., y el acto se acompañará de una generosa ración de licores varios. 

martes, 4 de marzo de 2014

Intenso fin de semana

No importa lo duras que sean las condiciones, 
siempre hay tiempo de hacer una foto para el blog. 
En esta ocasión, una amable sierpe tuvo el detalle
de sacarme esta instantánea entre ataque y ataque. 


Un hombre tan ocupado como yo rara vez encuentra tiempo para quedar con los amigos (¿amigos?) y muy a menudo ni siquiera tiene tiempo para descansar durante el fin de semana.

Este sábado, sin ir más lejos, me disponía a comenzar un día vegetativo en el sofá, de esos que tanto me gustan, cuando recibí un encargo de rescatar ni más ni menos que a una joven de alta alcurnia llamada Daphne, prisionera al parecer dentro de un castillo.

La recompensa era suculenta y la moza estaba de buen ver; de modo que desempolvé mi viejo uniforme de las cruzadas que tantas glorias me reportó en el pasado, y conseguí acceder a la prisión. Lugar que, por otro lado, estaba repleto de trampas y de monstruos con tentáculos que me perseguían de un lado a otro.

Por suerte, las clases de aerobic a las que voy a diario están haciendo su efecto, así que, a base de muchos saltos conseguí irlos esquivando, no sin llevarme algún susto, hasta llegar a la cámara final, donde Daphne retozaba alegremente dentro de una bola.

La hermosa Daphne, posando con picardía. 
Le habría hecho de todo allí mismo.

A juzgar por su tono de voz, la doncella (si es que seguía siendo tal, cosa que dudo) había llegado a entenderse muy bien con el dragón. Allá cada cual con sus gustos, pero la chica, que al parecer no hacía ascos a nada, se mostró igualmente cariñosa cuando la saqué de allí.  Por cierto, que me encantó la ropa que llevaba, sin duda debido al calor que pasaría la pobre estando tan cerca del dragón.



La entrada original puedes leerla aquí, pero ¡esta es mejor!

domingo, 9 de febrero de 2014

Fiesta de No-Cumpleaños

¿Para mí? ¡Para tú!

Ayer mis amigos me agasajaron con una fiesta sorpresa de No-Cumpleaños, y es que no todos los días puede uno decir que no cumple 36 años. A las 6 de la tarde dio comiendo la merienda-cena amenizada con juegos que me habían preparado.

Como curiosidad, apuntar que una de las asistentes casualmente sí que cumplía años ese día ; pero todo el mundo sabe que no no se puede comparar un cumpleaños común con un no-cumpleaños, que siempre es ocasión de festejo. Así que no había duda posible: la fiesta era para mí.

Los asistentes tuvieron a bien presentarse con un montón de regalos, que me apresuré en abrir: un planisferio en formato caleidoscopio; varios libros de repostería; una máquina para hacer cupcakes, otra para hacer dónuts, moldes para bombones en forma de corazón, "El sueño del Fevre" en formato cómic, el libro "las cenizas de Ángela" y un simpático juego de mesa llamado "El Casero", del que ya hablaré en otra entrada.

Sin duda, conocedores de que necesitaré aprender a cocinar cuando finalice la Operación Nuevo Nido, mis invitados han decidido amablemente ayudarme en esta misión, lo que siempre se agradece. Sin embargo, debo destacar que noté cierta estupefacción por parte de los presentes cuando desenvolví los regalos, aunque no me explico a qué pudo deberse.  También añadiré que detecté cierta indignación por parte de la cumpleañera cuando lo hice, probablemente por envidia, ya que todos los regalos iban claramente destinados a mí persona (aunque es cierto que los asistentes podrían haberle llevado algún detalle, teniendo en cuenta que puso la casa y hasta me preparó dos tartas).

Se sirvieron sendas tortillas de patatas, picoteo variado y dos tartas; aunque se confundieron con mi edad y tuve que retocar las velas para poder soplarlas en condiciones. Un fallo comprensible, no obstante, ya que siempre me dicen que aparento menos años de los que tengo.

Después de la merienda, juegos de mesa varios hasta que los asistentes empezaron a marcharse. Destacar lo agasajado que me sentí, y lo pendientes que estuvieron de mí durante toda la fuesta, como podrá apreciarse fácilmente en la fotografía que ilustra esta entrada.

Creo recordar que insistieron en que no me llevase los regalos, probablemente preocupados por la salud de mis espalda, ya que eran muchos y algunos de ellos bastante pesados. De todos modos, desoyendo sus consejos volví a casa cargado de regalos y deseando repetir la experiencia cuánto antes. Esta misma semana, de hecho, me consta que tres amigos más (Fran, Elba y Diego) están planeando organizarme otras tres fiestas similares; pero me haré el sorprendido igualmente, por cortesía.


jueves, 6 de febrero de 2014

Mi primer cotillón chispas

Primera menta-poleo del año, en vaso de tubo,
 como manda la tradición. 

Para todo hay una primera vez, y a mis años nunca había ido a un cotillón. No era a priori la idea que más me llamara, ya que ni siquiera soy un entusiasta de la nochevieja, pero de todo (o casi todo) hay que probar, así que me puse a buscar diferentes opciones y descubrí que en el Club de Jubilados "la Dentadura", justo al lado de mi casa, celebraban uno. 

La opción era interesante: el precio francamente barato; con un plan muy tentador (juegos de mesa varios), y prometían uvas, bebida y piscolabis durante toda la fiesta. 

Lo cierto es que tenía mejor recuerdo de aquel sitio, ya que otras veces he celebrado allí mi cumpleaños y siempre con muy buenos resultados. Sin embargo, la ambientación para nochevieja me pareció bastante cutrosa, con un árbol de navidad seco y menos espumillón del que me habría gustado. La comida era escasa y muy frugal; lo más decente que pude llevarme a la boca fueron unas cuantas pastas Reglero que tenían en una bandeja; aunque por suerte, los demás comensales no parecían tener demasiado apetito; lo que me permitió salir de allí con el estómago lleno a rebosar. 

A pesar de esta escasez alimenticia, la velada en sí no estuvo mal. A resaltar la música del local, que fue uno de los puntos fuertes de la noche, puesto que pusieron grandes éxitos de mi niñez: Francisco Alegre, María de las Mercedes, Capote de grana y Oro, y un sinfín de coplas sobradamente conocidas; con mención especial a "El chacachá del tren", del archiconocido grupo Mocedades. Como siempre hago con estas canciones, me harté a cantar y a bailar hasta acabar bien sudado, pese a que los demás asistentes no parecían, en general, estar por la labor de hacer lo mismo. Eso sí, me vitorearon cuando terminé, cosa que siempre es de agradecer. 

Otro punto a favor de La Dentadura fue la cantidad de cosas divertidas que habían preparado para la noche: mesas para jugar a las cartas, un bingo, un minicircuito de petanca (¡en el que gané!) y una competición de mirar a la pared; actividad en la que los demás participantes mostraron un gran entusiasmo. A sabiendas de que habían colocado varias mesas para juegos de mesa, tuve la feliz ocurrencia de llevarme el Colonos de Catán y el Drácula de mi casa, pero aún estaba leyendo las instrucciones cuando sintonizaron el reloj de la puerta del sol, y no pudimos empezar la partida. 

Y después, ¡juerga! con las campanadas nos sirvieron una chispa de champán (yo tomé tres copas, ya que los dos que estaban al lado mío me las cedieron amablemente, alegando problemas de tensión), y una infusión de menta-poleo, que entraba muy bien después de tanta actividad. 

Sobre las 12:30 de la noche comenzaron a retirarse los asistentes. Una hora muy razonable, ya que yo tambíén empezaba a encontrarme cansado, después de tanta juerga y actividad. Aún así, ya que había pagado había que quedarse hasta que cerraran el local, así que aguanté como un campeón hasta las 12:45, momento en el que clausuraron el acto. Cinco minutos después ya estaba en casa durmiendo a pierna suelta; y es que todo son ventajas al celebrar la nochevieja en un centro que tienes justo debajo del portal. 

 Balance:Una noche muy divertida; si bien me quedé con las ganas de jugar a los juegos que había llevado de mi casa. ¡Pero, sabiendo el plan general de los cotillones, el año que viene puede que me anime a probar en otro sitio!



Puedes encontrar la entrada original aquí, pero a nosotros nos gusta más esta versión, jeje. 

miércoles, 5 de febrero de 2014

De Bodorrio

¡Tú serás el próximo! 

Ayer, cosa rara, tuve que ir con el traje de boda a trabajar. No porque me apeteciera dar un toque de distinción en la oficina, sino porque a la salida de trabajar tenía que ir escopetado a Ereño, donde era el banquete de mi boda con mi señora novia (a la que, por cierto, podéis ver en la foto). 

Si sois observadores habréis notado cierto parecido de mi prometida con mi persona. Pues bien, no hablamos ya sólo de "un cierto parecido", sino que, como las mentes más despiertas habrán podido advertir, se trata de mí mismo. 

¿Y, qué hago yo vestido de novia, os preguntaréis? ¿Acaso no hablaba, hace unas entradas, de una novia a la que regalaba souvenirs y pasteles de Bilbao? Efectivamente: y me refería, por supuesto, al propio Jokin.  A lo largo de mi vida he podido comprobar que nadie se conoce mejor que uno mismo, y que en nadie se puede confiar tanto como en uno. 

En el momento en que el que me dí cuenta, emocionado, corrí a proponerme una relación, que acepté encantado, y que me ha brindado ya un par de años de emocionantes tardes en el sofá, algún que otro paseo; conversaciones interesantes y sí, ¿para qué negarlo? sexo de calidad. 

No veía ya el momento de legalizar esta relación por todo lo alto, en parte porque él no quería dejar escapar a este ser tan maravilloso que hace su vida tan feliz cada día; pero también para disfrutar de las ventajas que me aportará mi nuevo estado civil a la hora de hacer la declaración de la renta. Por suerte, los japoneses han sentado ya precedentes en el tema de las bodas; y, habiendo ya varios casos de nipones felizmente casados con dibujos animados, no podía negarse que mi caso, pretendiendo contraer nupcias con un ser humano, de mi misma condición, era bastante más "normal". 

Habrá quien me llame gay y tilde mi enlace de absurdo. A todos ellos: no saben lo que se pierden. Además, mi pareja está a favor de las relaciones abiertas y los tríos, en los que, si se nos presenta la ocasión, no dudaremos en participar. 

Ciñéndonos al enlace en sí, resaltar que por desgracia llegué tarde a la ceremonia religiosa, aunque mi cónyuge no tuvo que esperarme (otra de las ventajas de mi elección). Sin embargo, como marido y mujer llegamos con puntualidad inglesa a la pantagruélica comida, que no nos engañemos, es la parte buena. 

El banquete fue verdaderamente soberbio, seguido de copas y bailoteo (vaya manera de sudar, entre el calor y los bailes), y hacia las 10 de la noche, autobús que previo paso por Mundaka y Bermeo nos llevaba finalmente a casa.

Finalmente, a la cama para la consabida noche de bodas; y mañana nos iremos de luna de miel; aprovechando un viaje 2x1 que he encontrado en groupón. Sólo me queda destacar lo feliz que él se siente, y mi propia adoración por el que ahora es mi marido. Espero que dure hasta que la muerte nos separe. 


lunes, 3 de febrero de 2014

Pidiendo en el metro

Es muy común que el público se sitúe estratégicamente 
detrás del actor, para aprovechar mejor la acústica. 


Este fin de semana, como es costumbre entre los compañeros del grupo de Teatro, hemos salido a pedir por las calles de Bilbao.  En esta ocasión en concreto, hemos elegido como emplazamiento la parada de Metro de Moyúa, que por su ubicación en pleno centro de la ciudad, y por la cantidad de transeúntes resulta idóneo para estas actividades tan gratificantes. 

El Sábado, a eso de las 7 de la tarde, acudimos allí, con nuestras mejores galas para la ocasión, y por turnos fuimos recitando unos monólogos que habíamos preparado. Por desgracia, el público no estuvo demasiado atento, mostrando una vez más su preferencia por mirar escaparates e incluso por cambiarse de acera. 

Aún así, a pesar de que la recaudación fue prácticamente nula (un transeúnte generoso nos premió con un papel de chicle y una cajetilla vacía de tabaco), resultó conmovedor escuchar los aplausos de nuestros espectadores; aplausos que, por otro lado, no pudimos agradecer con la efusividad que hubieran merecido, ya que estábamos ocupados identificándonos ante unos Ertzaintzas en esos momentos. Dos hombres, dicho sea de paso, muy amables, que sin duda deseaban saber a quiénes recurrir para futuros anuncios de su institución. 

Como parte negativa, resaltar que la presencia de personas con vestuario parecido al nuestro repartidos por diversas esquinas de la plaza, no fue de ayuda. Sin duda debió resultar algo confuso para quienes acudieron a vernos, que esperarían que ellos también actuasen. 


Puedes leer aquí la entrada que escribió Jokin.